yo pienso, tu piensas, el dice…

Los siete conceptos del arte ZEN
                                                                                       Hisamatsu Shin`chi (18987-1980)
 
Primero: asimetría
El Zen insiste en que el concepto de perfección constituye un obstáculo en la vía de la sabiduría superior que debe derribarse.
Segundo: sencillez
El espíritu Zen aspira a evitar el caos, pues considera un obstáculo todo lo innecesario y cuanto no se encuentra en su lugar correspondiente.
 
Tercero: austeridad sublime o vetustez
A través de este concepto se trata de poner de manifiesto la belleza de los objetos a través del uso, del paso del tiempo. Idea estrechamente relacionada con otra noción que atraviesa de forma invariable cualquier manifestación artística nipona: “wabi-sabi”, esa dulce melancolía que nos invade frente a la visión del objeto desgastado.
Cuarto: naturalidad
Se es artista Zen a través de una experiencia amplia cuando se tiene la capacidad para crear cosas sin necesidad  de reflexionar sobre ellas.
Quinto: profundidad o reserva
Este concepto hace referencia a la característica reserva del Arte Zen, en el que no todo se desvela de un modo inmediato. Para poder captar el objeto en todo su contenido el espectador debe realizar un esfuerzo.
Sexto: insumisión
La sumisión a una determinada forma de pensar o a un ismo, tanto religioso como político, equivale, según sus criterios, a amordazar el espíritu y la inteligencia.
Séptimo: paz interior
Este concepto hace referencia al espíritu del artista que, antes de llevar el pincel al papel,
deberá estar descansado, equilibrado y en un estado meditativo de paz.

 

yo pienso, tu piensas, el dice…

SOBRE ARTE 

                                            
                                                         Elmer Rafael Diktonius (Helsinki, Finlandia 1896 - 1961)
                                                                                               

El arte le da color a la vida, la vida le da medula al arte.
Uno no debe buscar en el arte un sustituto de la vida.
El arte no es un sucedáneo. Es vida viva.
Si el sentido del arte fuese el de adormecernos, hacernos olvidar la vida, entonces, la mejor obra de arte, la más sencilla seria un martillazo en la cabeza.
Para vivir, una obra de arte no necesita belleza, tampoco fealdad, necesita vida.
La única forma de hablar de arte, es hablar en arte: crear.

                                                                                                                                       De su libro “Min Dikt” 1921